16.2.09

Montecristo 2009






He ido tantas veces al parque nacional de Montecristo que a veces dejo la cámara y capturo retazos del paisaje sólo con mi retina. En este viaje la llevé y obtuve algunas imágenes que comparto ahora con ustedes.

1. El charo. Es un ave de plumaje negro y azul que abunda en la zona del campamento. Se alimenta de los restos de comida que dejan los excursionistas.
2. El sol asoma entre los árboles cercanos a una de las zonas de campamento.
3. Camino al Trifinio -la cumbre del cerro Montecristo, donde convergen las fronteras de Guatemala, Honduras y la Tierra de collares- encontré bastante neblina a más de 2,000 metros de altura.
4. Cerca de la cumbre el bosque es bastante húmedo. Mis zapatos y el pantalón se llenaron de fango.
5. Cuando las nubes dieron un respiro en el Trifinio pude fotografiar el volcán de San Salvador.

4 comentarios:

CrMeyer dijo...

Por 4 años consecutivos mi mamá me llevó ahí cómo regalo de cumpleaños. Es un paraje precioso y de mucha aventura, sobre todo el último tramo para llegar al Trifinio. Le recomiendo en invierno, es más extremo subir.
Saludos cordiales.

Arbolario dijo...

¿Y cómo hiciste para subir en invierno? En esa época hay veda y los guardaparques no permiten el acceso al Trifinio.

:-o

CrMeyer dijo...

Antes el invierno arrancaba a mediados de marzo, hará unos 10 o 12 años de eso. En esa época todavía permitían el ingreso por esas fechas, así que siempre coincidía con la época. Era emocionante subir así.

Ricardo dijo...

Eso de estar allá arriba es una experiencia religiosa. Cómo olvidarlo!!!
y más la horrible broma que me jugaron por ahí ciertas personas que de seguro leerán este comentario.
Saludos!