6.11.08

Dos poemas de Heriberto Montano

Del libro Sobre los fuegos el puente de Heriberto Montano he escogido dos poemas para compartir con ustedes:


La mano que llora

La muerte es una flor enorme y roja
Que se esconde amenazante
En la mirada de los amantes del mundo
Decía mi madre
Mientras tejía por las noches
La tenue memoria de mi padre fallecido

Nunca creas que la luz violeta del crepúsculo
Es tristeza de mujer sola y desnuda
Decía mi madre
Mientras fumaba un cigarro con olor a delirio
Y jugaba a las barajas con fotos de mi padre lejano
Y hundía alfileres en sus ojos serenos

Porque la vida es aprender a morir
Y morir es entender que ya nadie te espera
Y esperar es una tontería graciosa
Decía mi madre
Mientras limpiaba lágrimas de sus lentes ansiosos
Y reía como ríen las viejas
Peinando el recuerdo de mi padre dormido


Gracias por el fuego

Pedí lo que querrás mi amor
Pedilo sin tardanza que te lo doy
Dijiste
Y yo tomé suavemente tu pezón derecho
Y pedí exactamente lo que querías
Porque como una serpiente deslizaste tu cuerpo
Bajo las sábanas sin pudor

Un beso dos besos una mordida
Una mano tocando la pierna que se entreabre
Un cielo sin tiempo ni angustia
Me miraste con ojos de ciega
Y me dijiste
Tomame

Y yo tomé aquello
De sabor un poco acre y marino

Y vos tomaste aquello con un beso
Suavemente y dijiste
Es grande
Y suavemente la lengua húmeda
Y movediza

Y después lo que transcurre sofocado
La oreja el pie la lucha a fondo
Mientras la luz le abre paso
Al amanecer

Después nos miramos agradecidos y otro beso
De ternura
Gracias dijiste
Y yo no sé por qué

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