13.8.08

La clareada

En la Tierra de collares, la palabra clareada se utiliza para mencionar un desvelo. En ocasiones significa también que el desvelo ha durado toda la noche. Es entonces cuando una persona se ha pegado una clareada.

En los empleos que tuve anteriormente me tocó al menos una clareada completa. Como trabajo en el área de informática, hay tareas que no pueden hacerse sino cuando todos se han marchado. En una ocasión el tiempo era crítico, porque sólo podíamos hacer el reemplazo de un equipo de comunicaciones entre la medianoche y las tres de la mañana.

Anoche me quedé en la oficina hasta la una y media de la mañana. Por lo tanto, la clareada no fue dramática. No obstante, hubo un par de ocasiones en las que me tocó ir de un edificio a otro, y si me hubiese encontrado un fantasma no me habría extrañado. Estaba muy oscuro. No había luz eléctrica en el camino y no tenía una linterna. Me tocó alumbrarme con el teléfono celular.

En mi primer empleo organizábamos carreras de carretillas cada vez que nos tocaba una clareada. La pista era el pasillo principal de la oficina. El ruido era ensordecedor, pero esos cinco o diez minutos de relajo nos despejaban la cabeza, y nos proveían de un tema de conversación con el que pasábamos las horas.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola!...esto de las clareadas y tus carreras de carretillas me acordó los tiempos en que yo me quedaba haciendo las campañas publicitarias, y cuando el cerebro ya estaba tostado, hacíamos carreras de sillas ergonómicas en el pasillo más largo de la agencia. Agarrábamos envión y el que llegara mas lejos sin caerse de la silla o cruzara la meta que rayábamos en el piso con yeso, ese ganaba el respeto de la concurrencia, los chiflidos, las risotadas...nada más.

Un saludo, desde Filadelfia.
Ya sabes quien soy.

Arbolario dijo...

¡Caramba! ¡Nunca pensé que una persona tan seria como vos hubiese hecho este tipo de carreras! De lo que se entera uno en estos días.