28.1.08

The science of sleep



La traducción de este título sería La ciencia de dormir, pero por la película en sí yo lo interpretaría como El arte de dormir. Me recordó a esas cintas de los años sesenta, en los que el absurdo era la constante.

Gael García Bernal interpreta a Stèphane Miroux, un hombre cuyo padre acaba de fallecer. Su madre le consigue un trabajo en Francia y lo convence de regresar. Stèphane es muy tímido. Gusta de vivir en el mundo de los sueños y las fantasías.

En el edificio donde vive acaba de mudarse Stèphanie (Charlotte Gainsbourg). Debido a su timidez, Stèphane no le dice que son vecinos. Inventa una excusa cuando se encuentran en el inmueble. A él le gusta una amiga de Stèphanie, que ha llegado de visita.

Cuando se presenta a su nuevo empleo, Stèphane se da cuenta que no es lo que esperaba. Se trata de un trabajo monótono, sin posibilidades creativas. Él desea convertirse en diseñador gráfico. En ocasiones se queda dormido e inventa en sus sueños extrañas fantasías, mundos donde se encuentra con sus amigos y compañeros de trabajo. Ahí puede torcer la realidad a su voluntad, se siente seguro.

Poco a poco, los sentimientos de afecto de Stèphane cambian, y se vuelven hacia su vecina. Descubre que tienen muchas cosas en común. Pero su espíritu huidizo no es el propicio para mantener una relación, o al menos es lo que Stèphanie piensa.

Tal y como lo condensa uno de los involucrados en esta producción: esta película es la historia de un amor platónico. Yo añadiría también que es la historia de un hombre que intenta compartir su mundo de sueños con la mujer que ama, pero que teme por la fragilidad de este reino.

2 comentarios:

Jacinta dijo...

También diría que es una película que trata de la importancia de lo onírico en nuestras vidas. Los sueños vienen a presentar un contrapunto importante para nosotros, una liberación de muchas cosas que de otro modo no nos diríamos a nosotros mismos y también la posibilidad de crear un escapismo o una ilusión, tan necesarios en nuestro ajetreo cotidiano.
A mí esta película me gustó bastante y creo que aguanta más de una mirada.
Abrazos.

Arbolario dijo...

Tenés razón. Se me había olvidado mencionar la importancia de los sueños en nuestras vidas. Shame of me!

Me gustó mucho la receta para hacer un sueño. Fue una de mis escenas favoritas.