12.11.07

Cuentos de la selva


Una amiga me prestó el libro Cuentos de la selva porque escuchó que nunca lo había leído. Siempre me pasaba que, al verlo en una librería o biblioteca decía: "lo leo dentro de unos días". Pero ahora sí que llegó la oportunidad.

La primera sorpresa fue que, al contrario de lo esperado, conocía dos de las narraciones. El cuento de la gama ciega y el de la abeja haragana los había leído cuando tenía ocho años. Formaban parte de los textos de un querido libro de lenguaje que incluía también fragmentos de Platero y yo y de El principito.

Es una lástima que no haya conservado ese libro de lenguaje. Con los años me di cuenta que fue una de las fuentes donde abrevó mi curiosidad infantil. Gracias a él me acerqué con mucho cariño a la lectura. Siento que con esta visita a los Cuentos de la selva se ha cerrado un círculo. Gracias, maestro Quiroga.

En alguna ocasión leí que Horacio Quiroga es uno de los precursores de la cuentística latinoamericana del siglo XX. No estoy seguro de ello, necesito leer más de su obra. Pero sí que disfruté con el tono de ingenuidad y frescura de estas narraciones. Las personas con hijos pequeños tienen en este libro una magnífica oportunidad para compartir un buen rato con los chiquilines.

2 comentarios:

Rafael Menjivar Ochoa dijo...

No creo que sea uno de los precursores del cuento latinoamericano, sino uno de los grandes maestros del cuento a secas. Su trabajo más importante es Cuentos de locura, amor y muerte (o algo así; creo que el orden es diferente). Uno de los que siguió en su línea de sordidez fue Roberto Arlt. Te recomiendo, si no lo has leído, El jorobadito y otros cuentos. Es ooootro rooooollo.

Arbolario dijo...

Voy a buscar ese libro de Quiroga. De Arlt, lo que más me ha gustado son sus Aguafuertes porteñas. No conozco tampoco El jorobadito...