9.10.06

El castillo en el cielo.


De la portentosa imaginación de Hayao Miyazaki emergió una de las películas animadas que más he disfrutado: El castillo en el cielo. Si bien es del año 1986, no ha perdido vigencia. Además, es una cinta que puede disfrutarse a cualquier edad.

Pazu es un muchacho que trabajo en una mina. Una noche, cuando regresa de comprar la cena para su jefe, observa un objeto que cae del cielo. Luego se da cuenta de que es un cuerpo humano. Para su sorpresa, esta persona cae con suavidad, como si una mano amortiguara su descenso. Es así como Pazu conoce a Sheeta.

Tanto los agentes del gobierno como un grupo de piratas están muy interesados en una joya que Sheeta lleva al cuello, y que le permite desafiar la gravedad en ciertas circunstancias. Esta joya es la que le permitió escapar de sus captores, que la transportaban en un dirigible. Pero Sheeta posee muchos secretos, y hay personas que están dispuestas a todo para obtenerlos. Uno de estos secretos es la ubicación de un legendario castillo flotante: Laputa. Se supone que ahí se guardan tesoros fabulosos y conocimientos que podrían doblegar al mundo.

De la mano de Miyazaki, entramos en un fantástico reino de aventuras, lleno de entretenimiento. Los que han visto algunas de sus películas saben que se trata de uno de los directores de cine animado más importantes en el mundo. El castillo en el cielo es una de sus grandes producciones.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Laputa? Ese nombre me recuerda uno de los países visitados por Gulliver. ¿Era el de los gigantes?

No, ya hallécuál era. Ya lo había olvidado.

Arbolario dijo...

En efecto. Pazu, en la película de Miyazaki, menciona que Laputa es una isla flotante que Jonathan Swift menciona en los viajes de Gulliver.