10.10.05

IV Festival Internacional de Poesía

Esta noche, en el auditórium del Museo de Antropología, iniciará el IV Festival Internacional de Poesía. Muchos pensamos que sería cancelado, pero los organizadores han decidido seguir adelante, y prometen que será una fiesta de la palabra. Concluirá el 14 de octubre.

La lista de invitados internacionales es la siguiente: Ana Rossetti (España), Moma Dimic (Serbia y Montenegro), Rodolfo Hasler (Cuba), Yelena Rounova (Rusia), Leticia Luna (México), Juan Daniel Perotta (Argentina), Luz María Lescure (Panamá), Francisco Ruiz Udiel (Nicaragua), Jorge Boccanera (Argentina), Javier Payeras (Guatemala), Paul Pines (Estados Unidos), Carlos Trujillo (Chile), Eduardo Espina (Uruguay), Indran Amirthanagayam (Sri-Lanka), Dennis Ávila (Honduras), Ledo Ivo (Brasil), Humberto Vinueza (Ecuador), Alessio Brandolini (Italia), Marita Troiano (Perú) y Maya Bejerano (Israel).

La antologadora francesa María Poumier hará esta noche una ponencia, y luego algunos de los poetas internacionales, junto a la salvadoreña Irma Lanzas, leerán sus trabajos al público. La fundación Poetas de El Salvador ha hecho un trabajo muy arduo para organizar este evento, que cada año se consolida como una cita importante de la cultura en el país.

Los escritores nacionales que participarán esta semana en el festival son los siguientes: Maura Echeverría, Irma Lanzas, José Roberto Cea, André Cruchaga, Claudia Herodier, Carmen Gonzáles Huguet, Luis Gonzáles Cuervo, Silvia Elena Regalado, Aída Párraga, Roger Guzmán, René Chacón, Juan Carlos Rivas, Vilma Osorio, Francisca Alfaro y Carmen Tamacas.

1 comentario:

Julio Suárez Anturi dijo...

Gran banquete para los amantes de la poesía. Tengo alguna referencia de uno de los asistentes, de quien retomé una parte de uno de sus poemas para elaborar uno de los artículos de mi blog, publicado en septiembre como "El vivificante olor de la clorofila", a propósito del color verde en varios poetas. Häsler se refiere a Bogotá, Colombia, en este poema.
RODOLFO HÄSLER (Cuba)
Un manto de materia verde cubre la montaña.
Verde, verde y verde. La alternancia con el rojo
y la rosa que abre entre hojas verdes,
el verde helecho arborescente
y la verde piel del lagarto puntiagudo.
Un viaje al centro del color verde
con un cuerpo nuevo,
una savia resbaladiza que todo lo inunda, bella,
pero no hay forma de poderla tocar
aunque los dedos
corren hacia el grueso fuego verde
de la esmeralda.

Estaré atento al desarrollo de este importante evento, que uno de los diarios de acá, lo reseñó muy brevemente.
Cordial saludo.