13.10.05

El juego de las palomas de la paz

En la página de los Premios Nobel apareció publicado hoy que en la rama de literatura el del año 2005 le fue asignado al dramaturgo Harold Pinter, de Inglaterra. Gracias a los avances de las comunicaciones, no tenemos que enterarnos hasta el día siguiente en una nota pequeñita en los diarios, tal y como ocurría hace diez años. Ni pensar el ver la noticia en la televisión. Jamás se les hubiera ocurrido.

Revisando la página web de los Nobel, encontré una sección en la que ustedes pueden participar en el Juego de las palomas de la paz. El asunto es muy sencillo: ustedes tienen ocho palomas de la paz, y cada una tiene el poder de desarmar una potencia nuclear. Las envían desde el espacio, así que el combustible es limitado. Para saber a qué país deben enviarlas, el juego les da unas pistas sobre el lugar correspondiente. Si fallan tienen una segunda oportunidad, pero si fracasan de nuevo, la paloma no puede volver a ser utilizada y una nación mantendrá sus armas nucleares.

Para que tengan una idea: yo pude desarmar a Estados Unidos, Francia, Inglaterra, Pakistán, India e Israel. Se quedaron con sus misiles Rusia y China. Espero que las dos palomas que no llegaron a su destino pudieran encontrar la ayuda de almas caritativas que se preocupen por la eliminación de las armas nucleares.

Anímense a jugar y me avisan cuántas palomas pudieron conducir a cumplir la misión tan importante que les fue encomendada.

4 comentarios:

Jacinta dijo...

Puya, qué amenaza, igual no desarmé ni a China ni a Rusia...

Arbolario dijo...

Yo pensaba que el mayor arsenal lo tenían los gringos, pero veo que es de los rusos.

Julio Suárez Anturi dijo...

Muy divertido el ejercicio pacificador, ¿o salvador? Fallé estrepitosamente con Francia y China. Graciosos los diálogos de las palomas antes de ser lanzadas. Si el desarme no fuera un juego... Pero la tendencia a dominar, o contrarrestar al otro, hace que nadie se quiera deshacer de su armamento.
Paz.

Arbolario dijo...

Hablando de eso, los administradores de empresas han hecho un caso de estudio de la carrera armamentista. Han aplicado su mecánica para explicar el fenómeno de la competencia entre algunas empresas en un mercado específico.