8.8.05

Cambio de horario

Este día comenzó el cambio de horario para empleados de ciertas dependencias del gobierno. A partir de ahora entraron a las siete y media de la mañana, y lo harán durante dos meses, para ahorrar combustible. Según los responsables de esta medida, los embotellamientos de tránsito dismunuirán en las ciudades, lo que permitirá bajar la importación de petróleo.

Todo esto suena muy bien, pero se han olvidado de algunas cositas:

-Una gran cantidad de empleados públicos no tienen carro propio.
-Los embotellamientos le deben mucho a la pésima estructura vial.
-Muchos empleados públicos que tienen carro ya salían temprano para evitar los embotellamientos o para dejar a sus hijos en las escuelas y colegios.

Creo que hay medidas más efectivas, aunque de efectos a largo plazo:

-Obligar a los conductores a una revisión rigurosa de los motores de sus carros, con el requisito de presentar un reporte para lograr la matrícula.
-Realizar un profundo cambio en la red vial de las ciudades, para eliminar los cuellos de botella que ocasionan grandes embotellamientos.
-Cambiar los vehículos del gobierno para que utilicen combustibles alternativos, como gasohol.
-Instalar una red de transporte público formada por trenes o tranvías.

También podemos pedir un milagro, como que un científico invente una celda solar que sea el triple de eficiente que las actuales y que ocupe un décimo del espacio. Los vehículos híbridos se están popularizando en California, pero son muy caros.

Otra opción es volver a los coches tirados por caballos. ¿Y qué tal la teletransportación?

3 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Creo que ya tenemos candidato para Alcalde!!!!
Ciertamente, todas las propuestas de nuestro querido Gob. son un "tentempié", como diría mi madre, nunca algo que solucione desde las bases (claro, para ellos eso eso no es rentable no?) y respecto a lo del transporte, me gustó mucho eso de la teletransportación, me remontaste a una de mis series favoritas. Pero qué dices de las bicicletas?? sería fantástico poder transportarnos así, claro, si logramos escapar de los buseros, microbuseros, locos al volante, en fín, todos esos maníacos que al ver una bicicleta por la calle lo toman como insulto y van en pos de ellas.

Anónimo dijo...

y porque no las bicicletas como en cuba?

Arbolario dijo...

No sé cómo es la experiencia cubana. Si hablamos de inversiones, tendría que ser enorme para disponer de ciclovías adecuadas. No creo que podríamos mezclar a los ciclistas con los conductores de vehículos. Sería como lanzar pececillos a un estanque de pirañas.