21.1.09

La antorcha cambió de mano

Oh, admiradores e hijos de Edgar Allan Poe, lo que voy a comentar es por ustedes ya conocido:

En las primeras horas de cada 19 de enero, desde el año 1949, una figura se planta frente a la lápida del autor inmortal y deja frente a ella media botella de cognac y tres rosas. La identidad del visitante es un misterio.

Desde hace muchos años la sociedad Edgar Allan Poe de Baltimore ha protegido la privacidad del visitante. Muchas de las botellas que esta persona ha dejado en la tumba son custodiadas por aquélla.

En 1993 el visitante dejó junto a sus obsequios una nota que decía: La antorcha cambiará de mano (The torch will be passed). Era una indicación de que alguien más se encargaría de llevar el cognac y las rosas a Poe el día de su cumpleaños.

En 1999 apareció otra nota, a través de la cual se supo que el visitante original había muerto en 1998, y que "un hijo" se encargaría de continuar la tradición. En efecto, desde esa época, los testigos de estos encuentros afirman que el personaje misterioso es más joven que el que llegaba anteriormente.

Lleva siempre abrigo y sombrero oscuros. Oculta su cara con una bufanda. Salvo en un par de ocasiones desafortunadas, nadie ha intentado develar el misterio de su identidad. Los que observan la ceremonia suelen guardar mucho respeto hacia esta tradición que tiene ya sesenta años.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

por el título de esta nota pensé que se trataba de un comentario acerca de las elecciones para alcaldes en SS... je je

Arbolario dijo...

:-) Cuando publiqué la nota se me ocurrió que alguien podría pensar eso.