7.10.08

La ruta de las flores

La semana pasada vino al país un amigo que vive en Canadá. Le propuse visitar el domingo algunas de las ciudades que forman parte de la Ruta de las flores. Estuvimos en Juayúa, Apaneca y Ataco.

Quizá porque las lluvias arreciaron el fin de semana hubo poca afluencia de turistas. Al regresar a San Salvador cayó una tormenta respetable. Pero antes, tomé algunas fotos del paseo.


En Juayúa encontramos a un anticuario. Nos mostró monedas y billetes antiguos. Pueden ver sobre la vitrina colones de varias denominaciones. Desde que en 2001 los sacaron de circulación no había visto los de 25. También observan un billete antiguo de 2 dólares y a la derecha un billete resellado de un millón de córdobas.


El anticuario tenía también objetos de hojalata y metal. Abajo a la izquierda observan una pieza que tiene monedas soldadas en su contorno. Está debajo de un cenicero. Es una piedra del sol que se vino a vivir conmigo.


La última foto es de una pupusería en Ataco. En esta ciudad fue donde almorzamos. Comimos en el parque central y luego fuimos a caminar. Como a las tres de la tarde encontramos un lugar donde compramos chilate y nuégados. Qué comilona.

4 comentarios:

Vanessa Núñez Handal dijo...

Hola Salvador. Yo fui en diciembre del año pasado, y la verdad, igual que vos, me di cuenta que lo único que ahí hay para hacer es comer, y comí. Riquísimo eso sí. Lástima que yo no me topé con el anticuario. Saludos,

Arbolario dijo...

La gente va por la comida, el clima, y el paisaje. Es un viaje para quitarse el estrés.

Salvador.

Anónimo dijo...

Que le pareció a su amigo el paseo? Será que un turista extranjero o un nacional de "a fuera" encontrará el atractivo de dichos lugares? en mi opinión, humilde por lo demás, hay clarooscuros como por ejemplo el clima es de lo más agradable,también algunos restaurantes y vistas panoramicas, pero el desorden que impera en el festival gastrónomico de Juayua, la poca oferta de hostales, es de las cosas negativas
saludos

Arbolario dijo...

Este amigo se fue a vivir al extranjero y regresó para ver a su familia. El desorden al que hacés alusión no le espanta. Pero tenés razón: los extranjeros puede que encuentren poco atractivo el lugar y con escasa infraestructura. En general nuestro país está atrasado en cuanto a la atención al turista si lo comparamos con el resto de Centroamérica.