22.8.08

Beijing 2008

Ahora que los juegos olímpicos están por finalizar, el previsible dominio de China en el medallero se ha materializado. La cantidad de medallas de oro que han obtenido es ya inalcanzable para los Estados Unidos, que marcha en segunda posición en el casillero de preseas doradas.

A pesar de que las protestas de los defensores de los derechos humanos han pasado a segundo plano, no han faltado los que burlaron la estricta vigilancia policial. A inicios de la olimpiada un grupo de activistas extranjeros mostró consignas a favor de la independencia del Tibet en plena Beijing.

La atracción por los juegos, sin embargo, ha acaparado los titulares de los medios de comunicación. Hazañas como la de Michael Phelps, con sus ocho oros en natación, y los tres oros de Usain Bolt en atletismo, forman parte desde ya del libro de la inmortalidad olímpica.

Dentro de dos días se cierran los juegos. A partir de ese momento, comenzará el conteo para la ciudad de Londres, quien se convertirá en anfitriona de la olimpiada en 2012. Dentro de dos años la ciudad de Vancouver (Canadá) hospedará los juegos de invierno. En nuestra orilla, nos queda el recuerdo de ver al tenista Rafael Arévalo jugar en segunda ronda contra Roger Federer, y el octavo lugar que obtuvo Luisa Maida en la competencia de tiro de pistola de 25 metros.

1 comentario:

Chicaborges dijo...

Decidí no ver las Olimpiadas por que no estoy de acuerdo con muchas políticas de la china continental. En ciertos momentos me parecía absurdo no gozar de las grandes hazañas de los deportistas por rechazar ciertas acciones del país anfitrión. En fin..Beijing 2008 pasó...