29.5.08

Los hijos de Húrin


El año pasado salió a la venta el último libro de la serie de Harry Potter. Las librerías locales estaban abarrotadas de admiradores del joven mago, a pesar de que sólo era posible comprar el título en inglés. Al mismo tiempo, otro libro salió a la venta. Su lanzamiento fue modesto, y no causó tanto arrebato como el de J.K. Rowling.

En efecto, era Los hijos de Húrin, de J.R.R. Tolkien. Para los admiradores de la historia de El señor de los anillos, la publicación sí tuvo gran importancia. El hijo del autor ha editado, cotejando diferentes versiones del texto, una historia de la que sólo conocíamos algunos detalles. En otros libros de Tolkien se mencionaron ya algunas referencias importantes.

Por este libro conocemos del desdichado Húrin, quien es capturado por Morgoth, el señor oscuro, quien había sido uno de los Valar -los grandes espíritus que habitaban al principio de los tiempos-. Ya que el hombre no se doblega, Morgoth lanza una maldición sobre Húrin y su estirpe. Las siguientes páginas relatan las penas provocadas por esa maldición.

Túrin, el heredero de la estirpe, lleva de manera involuntaria tristeza y desolación a los reinos por los que transita. Su espíritu impulsivo y belicoso provoca pesar entre hombres y elfos. Los destinos que toca se tuercen. Sus amigos y compañeros mueren, y el resto de su familia sufre por la distancia y la falta de noticias del guerrero.

Esta es una de las historias más trágicas de las que pueblan el mundo de la Tierra Media. Tolkien había escrito muchas partes de la misma antes de sumergirse en El señor de los anillos. Cuando su libro más conocido estuvo terminado, añadió más detalles al relato de Túrin. No llegó a completarlo como lo vemos en la actualidad. Ha sido el trabajo de edición de su hijo el que nos permite conocerlo en la forma que lo tenemos ahora.

5 comentarios:

Rafael Menjivar Ochoa dijo...

Esteee... No es por ser obsesivo, pero ¿no sobra esa tilde en Hurin? Igual debe estar en otro idioma, donde se acentúan las palabras graves que terminan en n, s o vocal...
(A lo mejor es envidia porque no he leído ni siquiera El señor de los anillos. Compré los tres tomos en 1980, más o menos, esperando el momento en que tuviera chance de leerlo de corrido. Por allí de 1997 los libros estaban hechos una desgracia. Los leyó medio mundo, menos yo. Y pues no he vuelto a comprarlos; ¿pa qué, si no voy a tener chance, al menos en este planeta y en esta vida? Chale...)

LIBRERIA dijo...

Hola, de nuevo, Salvador.

Tengo ya la REvista Laberintos, donde aparece el extracto de "Me tomé la libertad". Como está en pdf si me das una dirección de mail puedo enviarla.

Un saludo

Julia Millán
libreria.antigona@gmail.com

Arbolario dijo...

Rafa: no hay problema con las obsesiones. Yo respeto las ajenas si los ajenos respetan las mías. Dale un clic a la imagen de la portada del libro y vas a ver la tilde sobre la u. He seguido la ortografía de Tolkien.

Yo puedo pasarte los audiolibros del Señor de los anillos. Pero están en el idioma de los elfos. Espero que no haya problema con eso... :-P

Rafael Menjivar Ochoa dijo...

Si eso fue lo qie me puso obsesivo: que en el libro estuviera el acento, y millones de personas leyéndolo así...
¿No tienes El señor en copto occidental?

Arbolario dijo...

Todavía no existe traducción hacia ese exquisito idioma. Lo lamento mucho.