28.3.08

Tres escritores austríacos

Durante las pasadas vacaciones conocí a una amiga austríaca muy simpática. Ella es una experta mochilera: trabaja por varios meses en su país y luego se marcha a alguna parte del mundo en el invierno boreal, para escapar del frío y los días grises.

Cuando estuvo en mi casa le mostré los libros de tres de sus compatriotas: Stefan Zweig, Thomas Bernhard y Elfriede Jelinek. Le hablé muy emocionado de Magallanes, mi libro favorito de Zweig. Ella no lo había leído, y prometió buscarlo cuando regresara a Austria.

Luego recordé que Zweig -y también Robert Musil, su contemporáneo-, nació cuando el país que hoy conocemos como Austria no existía. En esa época había un ente llamado Imperio Austro-Húngaro. El asesinato en Sarajevo del archiduque Francisco Fernando, heredero del trono, es señalado como el detonante de la primera guerra mundial.

De Thomas Bernhard puedo decir que es la acidez hecha libros. Horacio Castellanos Moya lo utilizó como modelo para escribir El asco. El libro de Bernhard que más me ha gustado se llama Maestros antiguos. Me atrevería a decir que también influyó en otro escritor latinoamericano: el chileno Roberto Bolaño.

De Jelinek sólo conozco un libro: La pianista. Un año después de obtenido el Nobel -se lo concedieron en 2004-, uno de los integrantes de la academia sueca la atacó, y junto con ella al resto de la academia. En pocas palabras, dijo que no encontraba mérito para que le hubiesen otorgado el galardón. Jelinek es una mujer muy reservada. Hasta donde yo sé no respondió al ataque. Como dije antes, sólo conozco uno de sus textos, y aunque no es el libro que me cambió la vida, lo considero una buena novela, muy sólida.

3 comentarios:

Jacinta dijo...

¿Y cuál fue el libro que te cambió la vida?

Arbolario dijo...

¡Ja, ja, ja, ja! ¡Ya sabía que alguien iba a preguntar eso! Me alegra que hayás sido vos.

Cuando publiqué la nota me di cuenta, y me pregunté cuál era ese libro. No tuve que escarbar en mi cabeza para contestarme. Ese libro es Todos los cuentos, de Gabriel García Márquez.

Jacinta dijo...

A pues ahora podés hacer un post contando por qué... jajaja.