31.12.07

No me gustan las uvas

A decir verdad, no estoy seguro de que el título de esta nota sea del todo cierto. No es que no me gusten las uvas, sino que no me llaman la atención. Ayer, cuando fui al súper y llegué a la sección de frutas, había una gran cantidad de uvas. Hice una mueca y me alejé para buscar las manzanas.

Existe la tradición de comer doce uvas justo a la medianoche del 31 de diciembre, pero esta costumbre nunca me gustó. ¿A cuenta de qué voy a correr el riesgo de atragantarme? Otra cosa que no me gustaba era pelar las uvas, lo que deja los dedos pegajosos. Con el paso de los años comprendí que me las podía comer con cáscara. Igual, no me llamaron la atención.

Después está el hecho de colocar las semillas en un recipiente, con mucho disimulo y urbanidad. No les recomiendo que se las traguen, en especial a aquéllos que todavía tienen su apéndice. Yo no tengo ese problema, pero igual no las tragaría.

Si hay un manjar que me gustaría comer a la medianoche del 31 de diciembre, tendría que ser maní. Me gusta mucho, y nunca me aburro de él. Pero bueno, ya sea que coman uvas o maní, o que se disparen con un trozo de pavo o gallina en la madrugada, les deseo que pasen unas felices fiestas y que en el año 2008 cumplan todas sus metas.

2 comentarios:

rené dijo...

ah y feliz año nuevo!!!!

Herberth Cea dijo...

La uvas que traen a El Salvador son extremadamente grandes y dulces. Sí, a mi me fascinó tomar vino con uvas simples y chiquitas en EU, (y con queso suizo, creo y pan de ese baguette) delicioso. Incluso son mas oscuras que las de acá, a mí sí me gustan pero soy muy dulces.
Feliz año.