6.8.07

Estambul


¡Qué hermoso libro!

Siempre hay, por suerte, un libro que nos gusta desde la primera página. Es aquél que, ya lo sabemos, permanecerá entre nuestros preferidos. Aún antes de que lo terminemos hablamos a nuestros amigos de él, y les recomendamos que lo lean y disfruten.

Así me ha sucedido con Estambul, este libro de Orhan Pamuk. Gracias a que el año pasado le fue concedido el Premio Nobel de Literatura, varios de sus títulos han obtenido gran distribución en el país. Pero éste no es un trabajo de ficción. Se trata de un recuento de memorias, anécdotas y viajes por la ciudad en la que vive el autor.

Pamuk se encarga de comentar pasajes de algunos libros que autores occidentales han escrito acerca de sus viajes a Estambul. Su teoría es que a través de estos libros, los escritores estambulíes aprendieron a describir su ciudad natal, la plasmaron no como un recuento de curiosidades, sino que intentaron desentrañar su alma, sus angustias y tristezas, la energía que la hace vivir.

Pero los autores occidentales también les legaron una visión amarga de la ciudad, que se unió al espíritu de amargura de los propios turcos al ver el desplome del imperio que antes gobernaban. Por eso Pamuk escribe de la misma manera acerca de esa ciudad que ama y también que en ocasiones odia.

No pude evitar la búsqueda de un paralelismo entre la visión que Pamuk hace de Estambul con la que yo tengo de San Salvador, mi ciudad natal, que se ha convertido en un lugar muy difícil para vivir. Yo no alcancé a ver el centro histórico libre de ventas callejeras, pandilleros y caos vehicular. Sí la recuerdo con los varios edificios que se cayeron con el terremoto de 1986.

Las fotos antiguas de San Salvador son para mí sorprendentes. Me resulta inaudito observar el ordenado centro histórico que existía hace algunas décadas. Y es una lástima que el gobierno central y el municipal no se pongan de acuerdo para rescatar lo que pueda ser rescatado. Así como en Estambul, los incendios en edificios antiguos nos van despojando de las joyas históricas. Son muy pocos los recursos que se destinan para el mantenimiento del patrimonio nacional. Ya lo lamentaremos cuando azote un nuevo terremoto.

2 comentarios:

Marina dijo...

Siempre he querido ir a visitar Estambul, es uno de los lugares que me falta entre las metas que tengo. Ahora sé que cuando planee el viaje tendré que leer este libro antes de irme.

Arbolario dijo...

Hay un libro de Edmundo de Amicis que, según Pamuk, es uno de los mejores que se escribió sobre Estambul en el siglo XIX. También deberías buscarlo.