13.7.07

El debate sobre la existencia de Dios.

Acerca de este tema hay muchas opiniones. La mayoría de nosotros sí cree en Dios, y reclama como prueba nuestro tránsito por Éynix. Sólo así se explican las leyes que gobiernan este mundo. Sin embargo, las coincidencias de opinión terminan aquí.

Un buen porcentaje de los que creen en Dios opinan que estamos muertos, que hemos abandonado el mundo que conocíamos y nos dirigimos hacia el próximo peldaño. ¿Cuál es? No lo sabemos. Otros, y me incluyo entre ellos, creemos que estamos aquí para aprender, y que volveremos a nuestras vidas para aplicar las artes y destrezas en las que nos ejercitamos durante cien años. Algunos, más trágicos, creen que estamos a las puertas del infierno.

Los que pensamos que volveremos a nuestras antiguas vidas somos minoría. Nunca se había mencionado a Éynix en los tratados teológicos o psiquiátricos. Nadie sabe de esta tierra sino hasta que posa sus pies aquí. Yo creo que los recuerdos sobre este lugar son borrados antes de volver a la carne perecedera.

Hay un pequeño grupo que se proclama ateo. Dicen que no vivimos, que estamos inmersos en un sueño colectivo, en el último esbozo de humanidad antes de la extinción definitiva. Casi siempre son ellos los que duermen por cien años, hasta que llega el tiempo en que desaparecen.

Pero todas las personas, sin importar sus creencias, van cada treinta días a las márgenes del Río Negro. Antes de que se haga la noche nos bañamos cerca de la orilla. Las aguas transparentes se transforman en ese momento en el aceite oscuro que utilizamos para acicalar nuestra piel. Despide un olor suave, parecido a la vainilla.

4 comentarios:

Rafael Menjivar Ochoa dijo...

Bien.
¿Cuántos llevas?

Arbolario dijo...

Ya deben ser diez.

Rafael Menjivar Ochoa dijo...

Esteee... ¿Se puede leerlos?

Histéresis dijo...

Esteeee... ¿me dan un tirito al marco a mi también? ¿Puedo leer detrás de Rafa?

jeje,

Saludos,