3.10.06

Ciudad de Dios.



Este libro atrapa desde las primeras líneas. Es una novela escrita en base a fragmentos. Estos fragmentos saltan de uno y otro lado de la línea temporal para al fin componer un retrato de la favela llamada Ciudad de Dios, una de las más peligrosas de Río de Janeiro, la ciudad maravillosa.

Hace un par de años vi la película, y quedé impresionado por la técnica narrativa de la cámara. En el libro obtenemos una historia pormenorizada de los personajes, de todos aquellos chiquillos que crecen entre la violencia, y cuyos héroes no son los de las historietas, sino aquéllos que matan y roban sin que nadie los detenga.

A lo largo de la novela somos testigos de la transformación de Inho, un pequeño que comienza como recadero de los atracadores. Inho se convierte con los años en Zé Miúdo, uno de los traficantes más peligrosos de la favela. En uno de sus más graves enfrentamientos, convierte los barrios pobres en un campo de batalla al buscar la muerte de Zé Bonito, un joven que se convierte en su enemigo porque quiere vengar la deshonra de su novia y la muerte de su abuelo a manos del maleante.

Paulo Lins, el autor, nos muestra la forma en que la violencia, la droga y la corrupción deterioran la condición humana hasta convertirla en una simple estadística en la nota roja. Ciudad de Dios es un reflejo de los graves problemas que enfrentan muchas ciudades latinoamericanas. La pobreza y la sobrepoblación, el hacinamiento y el desempleo, son parte de ese mundo agresivo en el que algunos muchachos, como Busca-Pé, intentan perseguir un sueño lejos de la favela, lejos del maelstrom de venganzas y muerte al que parece que están condenados.

5 comentarios:

El-Visitador dijo...

"al que parece que están condenados."

Efectivamente, parece que están condenados, pero no lo están.

Cada individuo toma sus propias decisiones.

Buscapé/Rocket, por ejemplo, decide no hacerse mafioso.

Carlos dijo...

Vi la cinta Ciudad de Dios. Me parece que es como una secuela de Pixote (1981), la película de Héctor Babenco. Ambas rompen con las imágenes que intentan idealizar al Brazil como el país del carnaval que habían quedado grabadas en la mente colectiva después de Orfeo Negro (1959) del francés, Marcel Camus. Digo ésto a pesar de que ese rompimiento lo habían logrado en cierta medida los filmes del Cinema Novo (Glauber Rocha, Nelson Pereira dos Santos y Joaquim Pedro de Andrade). Infelizmente, no creo que a nivel internacional, ni en Brazil, el Cinema Novo haya tenido el mismo impacto que tuvo Orfeo Negro.

No he leído el libro de Lins, pero por pura coincidencia, en estos momentos estoy leyendo Capitanes de la Arena de Jorge Amado cuyo tema también es la vida de los niños abandonados en la ciudad de Bahia que tienen que dedicarse a la delincuencia para sobrevivir. Amado lo escribió en 1936 y el libro fue inmediatamente censurado por las autoridades brasileñas.

Leí en el enlace adjunto que en Brazil, donde el problema es extremadamente agudo, existen unos 10 millones de niños pobre que deambulan por las calles, muchos en total abandono.

Enlace:

http://www.novartisfoundation.com/en/projects/right_health/backgrounds/brazilian_street_children.htm

Arbolario dijo...

Carlos: muchas gracias por la información sobre el cine brasileño. Es bastante valiosa.

No conozco ese libro de Amado. Voy a buscarlo. En San Salvador sólo se encuentran los más populares: "Doña Flor y sus dos maridos", "Gabriela, clavo y canela" y "Tieta do Agreste"

Carlos dijo...

Yo creo que esas tres obras marcan la etapa feminista de Amado, que también es caracterizada por un gran erotismo. Además, han sido apoyadas por tres películas en las que actúa Sonia Braga, la super-estrella brasileña. De esas tres novelas, Gabriela Clavo y Canela es mi preferida.

Una de las obras de Amado que más me gustan es Tienda de Milagros (1970) que trata con la lucha cultural entre las tendencias europeizantes y las tendencias híbridas propriamente brasileñas. Nelson Pereira dos Santos realizó una película basada en esta novela en 1977. La cinta no tuvo mucho éxito. Yo la vi hace años y me pareció que se apartaba mucho de la línea de la novela. He leído la novela en el original y en inglés. Le presté la versión en portugués a un amigo y me la perdió, pero me la reemplazó con la versión en español. (Eso de dar libros prestados es un lío). Te lo digo en caso de que te animés a buscarla en El Salvador.

Arbolario dijo...

¡Muchas gracias por esa valiosa información, Carlos!