8.7.06

La violencia de todos los días

Hubo un comentario a mi nota anterior en la que se pide que condenemos todas las formas de violencia que vivimos desde hace muchos años. No sólo la ocurrida el miércoles pasado, sino también la delincuencial, de las pandillas, etc. También hubo otra persona que contestó que así se ha hecho, en muchas ocasiones, a través de varios blogs nacionales.

Por mi parte digo que en efecto, todas las formas en las que la violencia brota son reprobables. Lo que no debe olvidarse es que hay muchos sectores responsables de ella. Si las pandillas se han convertido en un problema insostenible es porque hubo condiciones favorables para que se expandieran: pobreza generalizada, hacinamiento, falta de oportunidades y una cultura de muerte heredada de la pasada guerra civil. Si los manifestantes queman buses, destruyen vitrinas y manchan las paredes con grafitti es porque la situación económica casi ha llegado a niveles desesperantes para millones de personas, y porque no tenemos una cultura de respeto hacia los demás.

OJO: en ningún momento justifico los actos violentos que he descrito. Sólo digo que el análisis debe ser más profundo, que la violencia no ha aparecido así como así, nadie se la inventó ayer y la llevó a las calles. Leyes antidelincuenciales no servirán de nada si no mejora la situación económica para la mayoría, si la educación continúa olvidada en el fondo del saco de prioridades.

Hay también mucho egoísmo en los partidos políticos, que como describió una persona en los comentarios de la nota anterior, quieren sacar ventaja de cualquier desliz del contrario. Ése es el tipo de político que no se interesa en la población, sino en su partido. Declaraciones irresponsables no nos llevarán a ningún lado. Es otro disfraz de la violencia que debe ser condenada, porque divide, alienta la llama que se está levantando, esa llama que debemos apagar antes de que se vuelva incontrolable.

4 comentarios:

Jacinta dijo...

Iba a escribir un comentario sobre tu nota anterior y sobre el sentido comentario del usuario anónimo sobre la violencia en su conjunto, pero era tanto que finalmente coloqué algo en mi propio blog. No pude hacerlo antes porque estuve dos días fuera de San José y a la vuelta estuve varias horas sin internet.
Lamentable todo esto.

USUARIA ANONIMA dijo...

SABES, AYER UN AMIGO ME DIJO CUANDO LE CONTE LO DE LOS POLICIAS MUERTOS. EL NO VIVE EN EL PAIS Y MIENTRAS HABLAMOS SIEMPRE LEE LAS NOTICIAS Y ME HACE PREGUNTAS, ASI ES COMO SE DIO CUENTA DEL RELAJO Y ME PREGUNTO QUIEN ERA EL TAL BELLOSOS. CUANDO LE MENCONE LO QUE HABIA PASADO ME DIJO BIEN SERIO: ES IRONICO TU PAIS, MATAN A MONSENOR ROMERO Y NADIE PROPONE PAGAR NI O.O1 CENTAVO POR VER QUIEN FUE EL QUE LO MANDO A MATAR. DESPUES PENSE QUE TENIA RAZON... REALMENTE ES EL PAIS DE LAS IRONIAS

Antares dijo...

“Si supiéramos cuánta violencia pasiva nos perpetramos mutuamente, entenderemos por que hay tanta violencia física plagando las sociedades y el mundo”. M. K. Gandhi

Cuando dije que la violencia NO ES OPCIÓN (en mi comentario del 7 de julio), me refiero a todo tipo de violencia. La violencia pasiva da pábulo a la activa. La situación del pasado 5 de julio como tantas otras que vemos en los noticieros a diario, es evidencia de esa transición. Todo, absolutamente todo tiene un origen y una consecuencia. La interrogante es ¿que tan lejos debemos buscar ese origen y qué hacer al respecto?

Pareciera risible pensar que cambiando yo, no permitiendo que la violencia me gane a mismo(a) (aún en las cosas que nos parezcan nimiedades: incluyo a manera de ejemplo: lo de molestarse porque alguien que marcó un número equivocado te interrumpa una película, lo siento Arbolario, pero consideré que era ilustrativo), voy a contribuir a que la sociedad cambie.

En mi humilde opinión, debemos considerar que si deseamos que se haga un cambio colectivo, debemos iniciar haciendo cambios individuales.
Apostar al cambio en los adultos, es positivo y llegará, pero con más lentitud y dificultad ¡tenemos tantos dioses!, pero es en los niños que debemos intensificar el esfuerzo y perseverar.

“Tenemos que ser el cambio que deseamos ver” Gandhi.

Saludos,

Arbolario dijo...

Usuaria: sabias palabras las de tu amigo.

Antares: has dicho algo que yo también he pensado en los últimos años. No puede haber un cambio colectivo si antes no cambiamos en lo individual.