24.5.06

Antonio Gamero

Si el poeta Antonio Gamero (1917-1974) es conocido por las generaciones actuales se lo debe a su inclusión en la antología que Roque Dalton añadió a su libro Historias prohibidas del pulgarcito. Dentro de este collage que da un repaso a la historia de la Tierra de collares hasta finales de los años sesenta (desde Pedro de Alvarado hasta la guerra con Honduras) se encuentra también una muestra literaria de Francisco Herrera Velado, cuyo libro más conocido es Agua de coco.

Lo extraño de la inclusión de Gamero en esta antología es que no se llevaba muy bien con Dalton. Al menos, en una etapa de sus vidas tuvieron bastantes diferencias. Por el contrario, Herrera Velado fue uno de los escritores nacionales que Dalton defendió y promovió.

Uno de los mitos de la literatura nacional es que el más famoso poema de Gamero, Buscando tu saliva, se encuentra en el libro T.N.T. Por eso fui hace algunos años a la biblioteca nacional y leí el libro, en una edición bastante estropeada. Sin embargo, el mentado poema no está ahí. Sí es mencionado en una de las notas del libro, pero hasta la fecha desconozco si Gamero lo publicó en algún otro poemario.

Cuando lo leí por primera vez fue en casa del poeta Ricardo Castrorrivas, quien extrajo de su biblioteca personal una antología preparada por José Roberto Cea. Ahí, por primera vez, leí el texto completo, que ustedes pueden disfrutar en el enlace que dejé en el párrafo anterior.

Para los que conocen el libro de las Historias prohibidas..., deben recordar el fragmento del poema que ahí se incluye:

Todos los amantes vinieron a buscar tu carne;
en cambio yo agonizo buscando tu saliva
para inyectar este animal enfermo
que traigo aprisionado en mi camisa.

2 comentarios:

Julio Suárez Anturi dijo...

Curioso que, a propósito del olvido que tú señalas, Salvador, y del desconocimiento de la obra de Gamero, el enlace que das ofrece la oportunidad de "leer más" de sus poemas, pero al abrir esa página ¡está en blanco!
Gracias por esta invitación a Gamero, cuyo poema es sensual, erótico y tierno a la vez. Abrazo.

Arbolario dijo...

Qué extraño, Julio. Yo volví a probarlos y no tuve problemas. Te mando luego los links por correo electrónico para que intentés abrirlos.