12.12.05

Adiós, Padre Jon

Esta mañana ha muerto Jon Cortina, el sacerdote jesuita que durante los últimos años había dirigido la Asociación Pro-Búsqueda, encargada de buscar a los niños desaparecidos durante la guerra civil de 1981-1992.

El Padre Cortina sufrió un derrame cerebral en noviembre, mientras estaba en Guatemala. Debido a la fragilidad de su estado no fue trasladado a nuestro país. Hoy los periódicos nacionales, en sus páginas de Internet, dieron la noticia. Por la tarde sintonicé la radio de la UCA y no había noticias, sino música de añoranza, de buenos tiempos que recién han concluido.

Tengo sobre mi escritorio el libro El día más esperado, publicado por la Asociación Pro-Búsqueda. En él se relatan varios casos de niños que han sido encontrados por los investigadores, y el momento tan difícil de la reunificación con sus familias. También cuenta sobre los obstáculos que personas e instituciones han colocado para evitar que la verdad sobre estos casos salga a la superficie. Es un libro triste, y también alegre, tal y como dice el poeta Francisco Andrés Escobar en el prólogo. Es verdad: uno ignora en ocasiones si el llanto que corre por las mejillas se debe a la congoja o a la dicha.

Recuerdo una foto del Padre Cortina junto a Monseñor Romero, concelebrando una misa al aire libre. Es una de las más remotas que de él conozco. Durante muchos años fue profesor de la facultad de ingeniería en la UCA. Sin duda, la labor al frente de la institución que ha resuelto tantos casos de desaparecidos en la guerra civil -más de 250 reencuentros- ha sido una de sus obras más bellas.

2 comentarios:

Julio Suárez Anturi dijo...

Tengo más referencias de Monseñor Romero que del padre Cortina, pero con solamente pensar en 10 años, o quizás más, de enfrentamientos armados y las secuelas que un evento de estos deja, condiciones tan adversas como esas, el trabajo del humanitario sacerdote, hace que también me una a honrar su memoria.
No es por dejarte tarea, Salvador, pero si estás de ánimo quizás merece un post revelar un poco del libro que mencionas.

Arbolario dijo...

Kazantzakis escribió que elaboró algunas páginas de "La última tentación" con los ojos inundados de lágrimas. De manera similar, El día más esperado es una experiencia dolorosa, mezclado con momentos de esperanza.

Este libro pone al descubierto algunas de las páginas más negras de la guerra civil. Al mismo tiempo, es un homenaje a la vida, el amor y el perdón.