1.8.05

Buenos Aires

Estoy en un cíber en la avenida de Mayo, a unos pasos del famoso Café Tortoni, y del museo del Tango. Recién acaba de pasar una manifestación por la avenida, custodiada por policías y arropada por unas mil personas. Los porteños parecen muy acostumbrados a estas explosiones, pues los miran de reojo y no dicen nada. Siguen con su vida.

El frío no es tan fuerte como yo pensaba. Hoy en la madrugada, cuando llegué a la ciudad, sí me hizo estremecer. Estoy en un hotel pequeño, a una cuadra del Congreso. Desde el avión, media hora antes de aterrizar, las luces de Buenos Aires se veían como un enjambre inmenso, con una mancha negra que, según me explicaron, se debía al río de la Plata.

Hoy en la mañana he caminado por Callao hasta alcanzar Corrientes. Luego tomé esta calle hacia el obelisco. Le tomé unas fotos y una muchacha se ha acercado a preguntarme si me gusta el monumento. Parecía hacer una encuesta. Yo le contesté que sí, que el conjunto de obelisco y avenida son majestuosos. Me pareció necesario decirle que era la primera vez que lo veía en persona. "También yo", me contestó. Caí en la cuenta que su acento no era porteño, pero no imagino de dónde venía.

He visitado la embajada de la Tierra de collares, para reportar mi visita a la cónsul. Me ha hecho muchas recomendaciones, pues dice que esta ciudad ya no es tan segura como antes. Yo confío en que no rompa mi racha, pues hasta el día de hoy nunca me han asaltado.

En Corrientes he comprado mi primer libro. Es uno de Huxley, en el que habla acerca de la religión. En otra librería, en Florida, he comprado una biografía sobre Marguerite Yourcenar, que llevaba mucho tiempo buscando. Hay cerca un centro cultural con el nombre de Borges, que tiene una exposición de Andy Warhol y otra de Dalí. Visita obligada para después. Me han sugerido que vaya hoy por la noche a un espectáculo de tango. Muy tentador.

He almorzado milanesas con Marcelo, un porteño amigo de una amiga, que me ha recibido como un hermano. Su apartamento, en un piso 19, tiene una vista magnífica de la ciudad. Por una de las ventanas, cerca del ascensor, he visto por primera vez el río de la Plata iluminado por el sol. Mañana seguiré caminando esta ciudad, que se me hace tan cercana, como si la hubiese visitado antes.

3 comentarios:

Jacinta dijo...

Espero que saqués tiempo para irnos contando sobre tu viaje, para los que no conocemos aquella ciudad. Pero sobre todo: ¡pasátelo bomba!

Aldebarán dijo...

Dicen que show de tango en el Tortoni, y más barato que en otros lugares. Si te da tiempo, pasa por el cementerio de la Recoleta y parece que hay tour en algo llamado la "ruta de Borges". Lo demás, ya que estás con un porteño, se te hará más fácil. Un buen vino, música barata en el musimundo, de Fito, de Charly, de Marcelo Sanjuan....
Por último, disfrutalo, disfrutalo y sobre todo, disfrutalo.

Anónimo dijo...

dos libros para ti:
http://www.punksunidos.com.ar/okupa/soledadrosas.htm
y "le irregolari, buenos aires horror tour" por massimo carlotto;
espero que en octubre yo tambien vaya a salir para ba....esperame!!