28.8.10

Departures


¡Bravo, muy buena!

En algún lugar leí que el Oscar a la mejor película extranjera se otorga no sólo a una cinta sobresaliente que está hablada en una lengua diferente al inglés, sino que también debe cumplir el requisito de representar de una manera notable las costumbres y cultura de una nación. Ambos requisitos son cumplidos por este magnífico trabajo.

Daigo Kobayashi es un chelista que se ha mudado a Tokio y toca en una orquesta que de pronto queda desbandada. Junto a Mika, su esposa, deciden regresar a la ciudad natal de Daigo para vivir en casa de su difunta madre. Ahí se encontrará con los recuerdos que había escartado, como la corta presencia del padre en el hogar debido a que se marchó con otra mujer.

Daigo encuentra trabajo en una agencia que prepara cadáveres. Las agencias funerarias los llaman con el fin de lavar los cuerpos, vestirlos y maquillarlos. El proceso completo se hace a lo largo de una ceremonia en la casa de la familia doliente, donde se les solicita que participen para despedirse del difunto. Al principio, como es obvio, Daigo encuentra insoportable su trabajo, pero luego de observar la entrega y profesionalidad de su jefe, se da cuenta que es una profesión tan digna como las que había desempeñado antes.

Mika descubre en qué compañía trabaja Daigo y le pide que renuncie. No comprende qué es lo que encuentra de importante en la preparación de cadáveres. Pero luego de observar la ceremonia en la Daigo atiende a una conocida de ambos advierte la serenidad, la habilidad con la que Daigo se desempeña. La muerte de otro conocido hará que Mika acepte por completo el nuevo estilo de vida de su esposo.

Esta película se está presentando en Cinemark de la Gran Vía, como parte del festival internacional de cine. Si desean verla apresúrense porque a lo mejor sólo estará en cartelera una semana.

2 comentarios:

Roxydelavilla dijo...

Hola Salvador, soy Rosana, de Argentina. Me llama la atención que en tu blog no hagas ninguna referencia a tus compatriotas masacrados en México. Me resulta bastante extraño. Saludos, Rosana

Arbolario dijo...

Hola, Rosana. No tenía pensado hacer comentarios sobre eso, porque desgraciadamente son más comunes de lo que piensas. Sin embargo, lo haré ya que me lo pediste.