24.12.08

Lectura y declamación

Anoche estuve en una reunión con varios amigos y algunos de ellos se quejaban de que los poetas en la actualidad no son buenos declamadores. Recordaban que hace años se hacían concursos de declamación y que de esa manera se percibía mayor emoción en los textos poéticos.

Cuando preguntaron mi opinión, respondí que los poetas en la actualidad no declaman porque sus poemas deben defenderse por sí mismos. Un declamador es, en el fondo, un actor. Su tarea es la de recitar un texto y mezclarlo con su actuación para satisfacer al público. Pero eso no tiene nada que ver con la poesía.

Un amigo dice que hay buenos declamadores que pueden levantar un poema, es decir, hacernos creer que es de mejor calidad. Pero un buen poema no necesita de un buen declamador. Se basta a sí mismo para comunicarse con el lector y transmitir sus emociones. El goce estético se obtiene ya sea que lo leamos o si escuchamos a alguien leerlo o declamarlo.

2 comentarios:

Jacinta dijo...

Me parece que la declamación es una disciplina con sus propias reglas y características, y está de capa caída. Por lo demás, creo que es una habilidad que se trae, en cuanto a voz, entonación, expresividad, persuasión y dominio del público, características que luego hay que trabajar, como cualquier vocación y/o talento innato.
Recuerdo que en los años 60 todavía habían competencias de declamación en primaria y secundaria, y se daban clases que ayudaban no sólo a cultivar la declamación, sino también la oratoria. Amén de los grupos estudiantiles de teatro, que por supuesto, también ayudaban a "leer bien en voz alta".
No sé cómo será hoy en día, pero creo que ya son disciplinas que están desapareciendo, y es realmente una lástima, porque aprender oratoria (e incluso declamación), no está demás, no sólo para los escritores y/o poetas, sino para otros oficios, como los abogados, periodistas, locutores, etc.
Concuerdo con vos en que un buen orador puede levantar un texto y hacerlo sentir mejor de lo que es.
Por el contrario, con la tendencia moderna de hacer que los escritores y poetas lean sus propios textos, muchas veces los escritores son malos lectores (en voz alta)y desaniman a conocer los textos escritos (lo digo porque a mí me ha pasado). Como si un mal lector "degradara" un texto, aunque sea de su propia autoría.
En lo personal, eso de que los escritores lean sus propios textos creo que es una práctica que debería desestimularse a menos que el escritor sepa hacerlo bien (o que reciba un entrenamiento particular para ello; mejor dejárselo a los profesionales), pero hoy en día es una práctica utilizada dizque para "llamar la atención sobre un libro". Parte del espectáculo mediático en que se convierte todo hoy en día.
Un texto escrito ha sido hecho precisamente para ser leído interiormente, de manera individual (a excepción de la dramaturgia o los guiones de cine).
Ni el poeta ni el escritor tienen obligación de leer bien ni de saber declamar, el poeta lo que tiene que hacer es escribir bien.
Lástima que no estuve en esa reunión con tus cheros, sobre este tema habría bastante tela que cortar.

Arbolario dijo...

En efecto: una cosa es la declamación, la oratoria, y otra muy diferente es la poesía. No deben confundirse una con la otra.