4.9.07

María Antonieta

Stefan Zweig, en uno de sus más recordados libros, nos ha dejado un impresionante retrato de María Antonieta, reina de Francia. Ella y su esposo, el rey Luis XVI, fueron protagonistas de uno de los episodios históricos más importantes de la humanidad.

A través de las páginas de esta biografía, Zweig penetra en la personalidad de María Antonieta y nos muestra a una mujer que en sus primeros años fue una mimada. Al ser una de las hijas menores de la emperatriz María Teresa de Habsburgo disfrutó de todos los lujos disponibles en su posición. Cuando se convirtió en la esposa del Delfín de Francia vivió de manera disipada, gozando de las fiestas y bailes que le ofrecía la sociedad parisina.

Zweig nos dice también que María Antonieta fue utilizada por muchos escritores, pensadores y artistas como un vehículo para expresar sus críticas hacia la monarquía. Los gastos exagerados de la reina y su conducta escandalosa eran un material de lujo para la creación de panfletos anónimos. En ellos se atacaba a la nobleza y el gobierno. La temperatura se elevó de manera constante, hasta que estalló la revolución.

Muy tarde se dio cuenta el indeciso Luis XVI de la difícil situación de su país: los elevados impuestos y el hambre generaron un descontento sin par -hubo muchos factores más, por supuesto-. Al convocar las cortes generales abrió la puerta para el desmoronamiento de su mandato. No pasarían muchos años para que la asamblea nacional le quitara el poder, y también la vida. Su esposa siguió el mismo camino algunos meses después.

El autor nos habla también de un problema físico que evitó por varios años que Luis XVI consumara el matrimonio, y atribuye a esta limitación el carácter poco firme del rey hacia su esposa. Esta afirmación me parece muy aventurada, aunque no debemos olvidar que el libro fue escrito en 1932, época por la cual las teorías de Freud estaban en su apogeo. Un psicólogo de hoy no se atrevería a obtener tan rápido esta conclusión.

Luego de que el rey fuera depuesto, comenzó una larga agonía que culminó con su decapitación. María Antonieta padeció la cárcel junto a su esposo, y luego de un juicio donde se le atribuyeron hechos escandalosos, fue sentenciada a muerte. Hasta su último día mantuvo la dignidad de una reina, a pesar de las constantes humillaciones que la revolución le propinó. Hasta el día de hoy, sigue siendo uno de los personajes más célebres del siglo XVIII.

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