2.1.07

Viaje ultrarrápido al volcán Pacaya.

El viernes por la tarde un amigo me llamó y me preguntó si tenía algo que hacer el fin de semana. Como estaba libre, me propuso que fuéramos con varios amigos al volcán Pacaya, en Guatemala. Es lo bueno de estar soltero: se sale al camino sin armar tantos planes.

Y nos fuimos. Salimos a las siete de la mañana de Sansívar y llegamos antes del mediodía a Antigua. Luego de registrarnos en el hotel fuimos a la agencia turística. La excursión salía a las 2:00 p.m. Teníamos por lo tanto tiempo suficiente para almorzar y prepararnos.

Llegamos a eso de las cuatro y media a la entrada del parque. El guía nos explicó que el volcán Pacaya está en actividad desde hace 10 meses, por lo que nadie puede subir al cráter. Subimos hasta la cumbre de la montaña que está más cerca, y desde ahí observamos el punto desde el que la lava sale expulsada. Constantemente, y de manera imprevista, los chorros de lava suben algunos metros para caer luego en los alrededores del cráter.

El guía nos comentó que el volcán Pacaya ha crecido cerca de 300 metros en los últimos diez años. Ya pasa de los 2600 metros de altura. Justo a un costado de la montaña desde la que observábamos la erupción hay un precipicio muy profundo, donde la lava solidificada se está acumulando. Detrás de nosotros había también restos de lava de erupciones anteriores.

Es posible caminar por las faldas del volcán, en el punto donde se une con la montaña que subimos. Ahí encontramos algunas grietas en el suelo, de donde sube un calor intenso, provocado por restos de lava que aún no se han enfriado. Desde ahí observamos con mejor detalle el cráter, quizá a unos quinientos o seiscientos metros de distancia. Es impresionante ver cómo la lava sube unos metros, y luego cae convertida en una lluvia de fuego.

Bajamos de la montaña a las siete de la noche. Tomamos el bus de regreso a Antigua y llegamos a las nueve. Al día siguiente, el 31, salimos a las 3:00 p.m. Regresamos a las siete de la noche a Sansívar, justo a tiempo para saludar a la familia y cenar panes con pollo.

4 comentarios:

Aniuxa dijo...

Me vas a dar los detalles, nombre del hotel y demás... y sobre todo precios... porque se ve un viaje bien chivo.

Saludosssss

Antares dijo...

Yo tenía planeado ir a Antigua en las fiestas, pero me quedé en El Pital. A veces las cosas que más se planifican no salen ¿cierto?

Me uno a Aniuxa, a mi tambien me interesan los detalles para el viaje, porfa danos los datos. Así no andamos dundeando y nos enganchan con otros precios ;)
Ojalá pueda irme en semana santa. Saludos.

Marina dijo...

Esos viajes a última hora son, a veces, los que salen mejor.

Me dio mucho gusto poderlos saludar a pesar de las carreras y me alegra que hayan regresado todavía a tiempo para saludar a la familia.

Arbolario dijo...

Antares: no te recomiendo el viaje a Antigua en semana santa. La ciudad se llena de visitantes. Las festividades religiosas convocan a una gran cantidad de personas.

Marina: me alegra haberte saludado también.