28.8.06

Nunca me abandones


En el internado de Hailsham, en algún lugar de Inglaterra, se encuentra un grupo de muchachos a quienes sus maestros educan con mucho entusiasmo. Dese siempre, los internos saben que son estériles, que tienen permitidas las relaciones sexuales, que deben hacer mucho ejercicio y practicar las artes.

Los alumnos saben también que cuando se gradúen del internado serán trasladados a una granja, donde harán la transición hacia el mundo "de afuera". Luego de un par de años podrán pedir un empleo como cuidadores. Su labor será atravesar el país de una ciudad a otra, prestando su apoyo a las personas que donarán sus órganos, uno por uno, hasta que les llegue el tiempo de "completar", es decir, de fallecer.

Los cuidadores, a su vez, se convertirán con el tiempo en donadores. Entonces serán visitados por otros cuidadores, que no son más que personas más jóvenes que recién han salido de instituciones como Hailsham. Su misión en la vida termina cuando han donado todos los órganos que pueden. Los más fuertes soportan hasta la cuarta operación.

Es este un extraño mundo, ideado por el escritor Kazuo Ishiguro, que nos presenta una historia cruel bajo un manto de ternura y amistad. Kathy, la narradora de la historia, va desentrañando con sus amigos Ruth y Tommy la razón de sus vidas. Todos saben que serán sacrificados para que otros vivan, pero ignoran el mecanismo central que mueve los hilos. Hasta el final buscan respuesta a las preguntas que se han hecho desde niños.

Kathy y todos los que son como ella tienen completa libertad de movimiento mientras laboran como cuidadores, y sin embargo cumplen su destino programado. No hay cuestionamientos, ni rebeliones. El final del camino, la donación de sus órganos, es el último peldaño de sus cortas vidas. No hay temor, aunque sí un poco de tristeza.

Ishiguro ha escrito una historia inquietante, sutil, que retrata desde un ángulo particular la sociedad actual. Sin grandes pirotecnias plasma en su novela aspectos de la vida moderna que si fueran contados de otra manera no nos llamarían la atención: la robotización de nuestro espíritu, la falta de voluntad propia, de cuestionamiento a los paradigmas establecidos, son algunos de los puntos clave de su propuesta. Es un hermoso trabajo literario.

Este escritor, nacido en la ciudad de Nagasaki (Japón) pero criado en Inglaterra, adquirió fama internacional por su libro The remains of the day, que fue llevado al cine en 1993, y contó con las actuaciones estelares de Anthony Hopkins, Emma Thompson, Hugh Grant y Christopher Reeve.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Parece ser una historia muy interesante como propuesta para cuestionarse la razón de nuestra vida. Creo en el sacrificio por los demás como un acto voluntario y movido puramente por amor al prójimo. Lo malo es que es difícil actuar sólo por amor y no por intereses personales.

Gracias por la recomendación del libro!

USUARIA ANONIMA dijo...

FIJATE QUE YO SOY DONADORA DE ORGANOS, EL DIA QUE MUERA (Y SI AQUI LOS HACEN YA COMO ES USA) MIS ORGANOS LE DARAN UNA ESPERANZA DE VIDA A ALGUIEN. ES IRONICO QUE ALGUIEN MUERA PARA QUE OTRO VIVA. MI FAMILIA CASI ME MATA CUANDO SE DIERON CUENTA, PERO PIENSO QUE SI A MI YA NO ME SERVIRA EL HIGADO O MI CORAZON Y A OTRO SI... BUENO, CREO QUE ESA EN SI NO ES LA TEMATICA DEL LIBRO, PERO MUCHAS VECES NOS TOCA COMO A ESON DONADORES DEL LIBRO, SACRIFICARNOS POR LOS DEMAS. NO ESPECIFICAMENTE DE ESA FORMA, PERO RENUNCIAS A SUENOS POR HACER FELIZ A OTROS... ESE TU LIBRO SI QUE TE HACE PENSAR.

Arbolario dijo...

Usuaria: no está claro cómo harán lo de la donación de órganos en el país. Yo también me anoté en el registro.

Usuario: pues el libro no es sobre el sacrificio voluntario. De hecho se trata de todo el mecanismo que se ha creado para que estas personas entreguen sus órganos cuando lleguen a la edad adulta.