11.8.06

El rumor del oleaje


En la pequeña isla de Utajima la mayoría de habitantes obtiene su sustento del mar. Shinji es un pescador joven que trabaja para sostener a su madre y a su hermano. No tiene más pretensiones que ahorrar lo suficiente para conseguir su propio bote de pesca, que pondrá a trabajar para darle una vida más holgada a los suyos.

A la isla, luego de muchos años, regresa Hatsue, la hija de uno de los hombres más acaudalados de Utajima. Ella ayuda a otras mujeres en la recolección de algas, la limpieza de la ropa y la recolección de agua. Su padre espera casarla con un joven de buena posición.

Hatsue y Shinji son los protagonistas de esta bella novela de amor escrita por Yukio Mishima, uno de los más importantes narradores del siglo XX. Dotada de un ritmo tranquilo, y desprovista de escaramuzas lingüísticas, la historia se desarrolla en un ambiente rural y apacible, muy lejano al frenesí de la industrialización que envuelve a Japón desde la década de 1950.

El rumor del oleaje no es un libro dramático, no está lleno de aventuras y escollos que el joven debe superar para conquistar el corazón de su amada. ¿En donde radica entonces su belleza? Yo la he encontrado en el ritmo sereno con el que Mishima va desmenuzando el mundo de Utajima, las relaciones de sus habitantes y la forma en la que resuelven sus conflictos. El amor que relata se nutre de actos sencillos, de silencios y del mar, que es también un habitante de la isla.

A más de cincuenta años de su publicación, El rumor del oleaje es una historia que no pierde vigencia. Quizá porque el amor, a pesar de todas las evidencias en contra, sigue siendo una parte importante en nuestras vidas.

9 comentarios:

USUARIA ANONIMA dijo...

FIJATE QUE LAS NOVELAS DE AMOR NO ME GUSTAN (RARO SIENDO MUJER, JAJAJAJA)PERO ME DEJASTE LA ESPINITA DE LEER EL LIBRO.

Ixquic* dijo...

"Quizá porque el amor, a pesar de todas las evidencias en contra, sigue siendo una parte importante en nuestras vidas."

Uf!!! que frase.

no se que decir. en mi vida, me he quedado con las evidencia en contra, entonces, estoy sana y salva.

pero la continuidad de tu frase, (eso que el amor sigue siendo una parte importante) hace que yo, de repente, me lo cuestione.

No tengo ese libro y gracias por la invitación a buscarlo y leerlo.

Antares dijo...

Suena deliciosa la historia, un pequeño remanso enmedio de toda la locura de éstos últimos días para mí. A buscar el libro entonces.

....Y sí, a pesar de toooooda la evidencia en contra Ix, es y será siempre una parte importante, muy importante en nuestra vida. Sino, preguntémosle a todos los reincidentes (me incluyo).

usuaria anonima dijo...

si antares... es rico estar enamorado. Yo no se cuantas reacciones quimicas se dan en nuestro cuerpo cuando vemos a la persona amada...pero que nos mueve el tapete, lo mueve... a pesar de no gustarme las novelas de amor si me gusta estar enamorada, y de hecho lo estoy (aun y los anos...jsjajajaja) de mi marido. Es rico amar y mejor si se es amado.

Arbolario dijo...

Una historia de amor es bien recibida siempre que esté bien contada.

Arbolario dijo...

私は常によいラブストーリーを読むことを楽しむ

Shoujo Kakumei dijo...

Vagando en la red, me topé con este blog... qué casualidad, ahora mismo estoy haciendo una sinopsis para recomendar El rumor del oleaje en un programa de radio... qué novela, Mishima me encanta más y más cada vez que lo leo; su escritura me recuerda a esas pinturas japonesas que con la sencillez de un pincel nos transportan a escenarios tan maravillosos... cada descripción de Mishima es como una de esas pinturas; en la sencillez se encuentra lo complejo. Como dice en su novela, sus letras se agitan como las enormes olas marinas. En fin, creo que ya me emocioné, sólo les recomiendo que lean esa novela, y lo que puedan de Mishima.

Anónimo dijo...

me guta la aventura pro ete s un livro que en my opinion se trata d una aventura x amor. ¿kien querria hacer eso? a mi me gstaria

Anónimo dijo...

me nkanta el amor pro sta novela me a enkantao

tiene un no se qe k refleja el autor que daria lo q fuera para ser l prota