29.11.05

¿Quién influencia a quién?

La noche de ayer y madrugada de hoy tuve una sesión movida de sueños. Me desperté tres veces, pero como sabrán quienes han leído este blog durante algún tiempo, he olvidado la mayoría de los encuentros con Morfeo. El único que recuerdo me ha intrigado durante toda la jornada.

La película empezó con una erupción volcánica, que lanzaba enormes piedras por los aires. Mi hija y yo estábamos frente al apartamento donde viven mis padres. Desde ahí vimos una gran roca que se dirigía a nosotros. Corrimos con todas nuestras fuerzas y la mole rodante nos siguió hasta casi alcanzarnos. La dejamos atrás y dimos vuelta al edificio para protegernos de más proyectiles. De todos modos, protegí a mi hija con el cuerpo para evitar que fuera lastimada.

Hay algunas cosas interesantes acerca de este sueño. La primera es que no tengo ninguna hija. No recuerdo su rostro, pero calculo que tendría doce o trece años. Su cabeza alcanzaba mi pecho. Nunca me llamó "papá", pero en ningún momento dudé de nuestro lazo.

Otro punto que me llamó la atención es que estaba seguro que el volcán en erupción era el de Izalco, que está en el occidente del país y en la capital sólo puede ser visto desde sitios a mucha altura. Sin embargo, yo lo veía desde la puerta del apartamento, con su forma cónica sobresaliendo entre los edificios vecinos. Esta mañana he pensado que el sueño quizá fue provocado porque ayer vi de nuevo El retorno del rey. En una de las últimas escenas Frodo y Sam entran al reino del fuego para destruir el anillo del señor oscuro. La lava es bastante convincente.

La pregunta que inicia esta nota se debe a que en ocasiones parece que los sueños son el resultado de algo que nos ha impresionado durante nuestras horas conscientes. Tengo la sensación de que el último sueño de la madrugada también se originó por algo que sucedió el día anterior, pero no podría asegurarlo. Mejor guardo una libreta junto a la cama para anotar el argumento de todas las películas que mi cerebro produce mientras duermo.

6 comentarios:

ANTARES dijo...

Es impresionante la cantidad de simbolismos en los sueños. ¿Tu hija? A lo mejor es tu obra, un libro a medias ¿Quién sabe? Solo lanzo ideas al aire.
Pienso que nuestros sueños son la vida misma, sólo que vista y recreada por un artista (nuestro inconciente), en donde todos influencian a todos y la mejor parte es que NO TENEMOS LÍMITES en una amalgama de vivencias, recuerdos, anhelos, frustraciones, incluso de alguno que otro sueño intruso de alguien más.No olvides tu libreta.

Arbolario dijo...

Otra opción para la libreta es un atrapasueños. No sé muy bien cómo funcionan, pero deben servir para que no olvidemos lo que nuestro inconsciente elabora.

Aldebarán dijo...

Me parece que los atrapasueños capturan las pesadillas y dejan pasar los sueños por el agujero del centro.

Arbolario dijo...

Entonces no me sirve. La mayoría de las cosas que recuerdo provienen de mis pesadillas. ¡Si las bloqueo no recordaría nada!

Julio Suárez Anturi dijo...

De inmediato consulté "El lenguaje de los sueños" de David Fontana. No dije que confío en ello, solo que lo consulté.
Según Fontana, hay cuatro elementos que juegan en los sueños: simultaneidad, contigüidad, transformación y similitud.
Señala que en los sueños hay una "consistencia interna", que puede ser "simbólica".
Todo lo que te puedo decir, entonces, Salvador, es que el volcán, su forma cónica, la erupción, la residencia de tus padres y la puerta pueden contener el simbolismo.
En cuanto a la niña y su cuidado, yo creo que es anuncio de que serás un buen padre.

Arbolario dijo...

Te contaría la pesadilla que me despertó esta madrugada pero, como siempre, ¡se me olvidó! No lo anoté en el momento.