17.11.05

Música de los Andes

Soy un aficionado a la música andina, o del altiplano, como prefieran. Aunque los ritmos cambian de una región a otra, no podría identificar una canción específica con un país o nacionalidad. Para mí todas son parecidas. Sin embargo, mi preferencia está con aquellas donde tienen predominancia los vientos.

En la oficina se ha puesto de moda -de nuevo-. Nos da por escuchar distintos ritmos por temporadas. Ya hacía algún tiempo que no recordábamos esta música del sur del continente. En la tierra de collares es bastante popular. Hay muchos grupos juveniles que la interpretan. Le llaman música folclórica, aunque no sea oriunda de nuestro país.

El sonido de la zampoña me parece encantador. Tiene algo de melancólico y misterioso. Yo aprendí a tocar un poquito la quena, pero es necesario aplicarse mucho para obtener buenas interpretaciones. La mía es de plástico, y la tengo como trofeo en un estante de libros. Un instrumento que me gustaría practicar es el charango, que requiere bastante habilidad y soltura en las muñecas. En este momento estoy escuchando una melodía llamada Charanguito cantor. Me hipnotiza.

Debido al ambiente político polarizado que vivimos hay quienes aún asocian estos ritmos a las canciones de izquierda -de protesta, aunque no me agrada usar este calificativo-. Sin duda se debe a ciertas canciones de grupos como Quilapayún, Quinteto Tiempo o Inti Illimani. Ellos se lo pierden. Melodías como Piel morena, Danza del Sicuri, Rukakin y Vientos del sur me recuerdan que esta música tiene un espíritu inmortal.

2 comentarios:

Aldebarán dijo...

En este país, durante los años de la guerra, toda la música que no es comercial se tildaba de izquierdista. Ahora, han aparecido otras categorias, como la satánica.
Pensándolo bien, para muchas personas izquierdista y satánico es casi lo mismo. Así que toda la música alternativa, de protesta, andina, trova, metal, grunge, industrial, es satánica. ;-)

Arbolario dijo...

En Argentina ha surgido una nueva corriente musical: el Satango (tango satánico). ¡A dónde iremos a parar!

Tenés razón en lo que decís. Se tiende a tildar como satánico todo lo que nuestra pasión rechaza.